Las judías escarlata son la judía clásica del verano británico: flores de color escarlata sobre un muro verde y vainas largas que se recogen a brazadas desde finales de julio hasta la primera helada. Son fáciles de cultivar desde semilla, pero tienen algunas necesidades propias. Quieren un suelo templado para germinar, tutores altos y fuertes y, sobre todo, agua constante en las raíces cuando florecen. Esta guía explica cómo cultivar judías escarlata desde semilla (Phaseolus coccineus): cuándo y cómo sembrarlas, cómo montar los tutores, cómo conseguir que las flores cuajen y cómo mantener la cosecha. También trata dos tareas que puedes hacer este otoño: cavar una zanja para judías y guardar las raíces para el año que viene.
- Siembra Finales de abril–mayo en interior · finales de mayo–principios de julio en exterior
- Distancia 15–20 cm entre plantas · cañas o varas de 2,4 m de altura
- Cosecha De finales de julio hasta la primera helada · recoge cada 2–3 días
- Ubicación Sol, protegidas del viento · suelo profundo que retenga la humedad
Qué tiene de especial la judía escarlata
Las judías escarlata no son simplemente judías verdes más altas. Son una especie distinta, originaria de las montañas frescas de México y Centroamérica. En estado silvestre son perennes, con una raíz carnosa, parecida a un tubérculo, que rebrota cada primavera. En los jardines británicos las cultivamos como anuales, porque la helada mata la parte aérea y normalmente también las raíces. De ese origen se derivan tres cosas. Prefieren los veranos frescos y húmedos a los calurosos y secos. Necesitan insectos que polinicen las flores. Y sus cotiledones se quedan bajo tierra al germinar, así que lo primero que ves es un brote, no un par de hojas redondas. Nuestra guía de judías verdes explica en qué se diferencian las dos especies en el huerto y en la cocina.
Cuándo sembrar judías escarlata
Las judías escarlata no toleran el frío. La semilla se pudre en un suelo frío y húmedo, y la helada mata de golpe las plantas jóvenes. Hay dos momentos que funcionan:
- En interior, de finales de abril a mediados de mayo. Siembra una judía a 5 cm de profundidad en una maceta honda de 9 cm o en un alvéolo profundo. Tenlas en el alféizar de una ventana o en un invernadero a 12–20 °C, y trasplántalas después de la última helada, normalmente a finales de mayo o principios de junio. Así se obtiene la cosecha más temprana y las plantas jóvenes quedan a salvo de las babosas.
- En exterior, de finales de mayo a principios de julio. Siembra dos judías a 5 cm de profundidad al pie de cada caña cuando el suelo se haya templado hasta unos 12 °C. Aclara y deja la plántula más fuerte. Una siembra de finales de junio o principios de julio produce desde septiembre hasta la helada, cuando las plantas tempranas ya están decayendo.
No dejes la semilla en remojo más de unas horas, si es que la remojas. Las judías que absorben agua demasiado deprisa pueden rajarse y pudrirse. Endurece durante una semana las plantas criadas en maceta antes de plantarlas, como se explica en nuestra guía para endurecer plantas. Nuestro calendario de siembra de hortalizas muestra dónde encajan las judías escarlata entre tus demás siembras.
Tutores: móntalos antes de plantar
Una judía escarlata sana trepa 2,5–3 m en una temporada, y una hilera con todo su follaje coge el viento como una vela. Coloca los tutores antes de plantar. Usa cañas de 2,4 m o varas de avellano clavadas 30 cm en el suelo. Puedes disponerlas en doble hilera, a 60 cm, cruzadas y atadas arriba a una caña horizontal. O puedes atar de seis a ocho cañas en forma de tipi. Las hileras dobles son más robustas y dan más judías. Los tipis ocupan menos espacio y van bien en un bancal elevado o en una maceta grande. Nuestra guía de tutores y espalderas tiene más diseños. Ata cada planta joven a su caña sin apretar y, a partir de ahí, ella sola se irá enroscando hacia arriba.
Cómo cultivar judías escarlata, paso a paso
- Prepara el terreno (otoño o principios de primavera) Cava una zanja de una pala de profundidad a lo largo de la hilera y llénala de compost o restos de cocina. Más abajo explicamos la zanja para judías.
- Coloca los tutores (mayo) Cañas de 2,4 m, a 15–20 cm, bien atadas arriba.
- Siembra o trasplanta (finales de mayo–junio) Una planta por caña, después de la última helada. Protégelas de las babosas durante las dos primeras semanas.
- Ayúdalas a trepar Guía el primer brote alrededor de la caña y átalo sin apretar. Después se enroscan solas.
- Despúntalas Cuando las plantas lleguen a lo alto de las cañas, pinza el ápice. Así la energía se dirige a los brotes laterales y a las flores.
- Riega a fondo desde la primera flor Unos 5–10 litros por metro cuadrado, dos veces por semana cuando no llueva, y luego acolcha para conservar la humedad.
- Recoge pronto y a menudo (finales de julio–helada) Recoge las vainas cuando midan 15–20 cm, antes de que se marquen las judías por dentro, cada dos o tres días.
Por qué se caen las flores de la judía escarlata sin cuajar
Es el problema más habitual de la judía escarlata. Las plantas crecen bien y florecen mucho, pero las flores se caen y no se forman vainas. La causa habitual es que las raíces se quedan secas mientras las plantas están en flor, algo que suelen agravar los días calurosos y las noches templadas. Riega el suelo en profundidad, no las hojas, y extiende un grueso acolchado sobre la zona de las raíces. Nuestra guía de riego explica por qué un buen remojón dos veces por semana es mejor que un riego ligero a diario. El viento y la falta de abejas también influyen. Ayuda resguardarlas, y también cultivar flores para abejas cerca. En veranos calurosos, las variedades de flor blanca y bicolor suelen cuajar mejor que las de flor escarlata pura.
De flor escarlata
El aspecto tradicional, con semilla grande y vainas largas.
- Vainas largas y rectas con mucho sabor, como ‘Streamline’
- Las escarlatas de semilla grande también se pueden secar para el invierno
- Las más fiables en un verano fresco y húmedo
De flor blanca y bicolor
Suelen cuajar más fácilmente cuando aprieta el calor.
- ‘Emergo’: flores blancas, semilla blanca, vainas carnosas (también en ecológico)
- ‘Painted Lady’: variedad tradicional de flores rojas y blancas
- Tan bonitas que puedes hacerlas trepar por un arco o una valla
Una tarea de otoño: cavar una zanja para judías
Las judías escarlata echan raíces profundas y necesitan humedad constante, así que la preparación tradicional empieza en otoño. Cava una zanja de unos 30 cm de profundidad y 60 cm de ancho donde irá la hilera del año que viene. Durante el invierno, ve llenándola con mondas de verdura, plantas agotadas y papel de periódico rasgado. Luego, a principios de primavera, vuelve a echar la tierra. En mayo la zanja es una esponja húmeda y suelta por la que las raíces pueden bajar. Una capa gruesa de compost casero cumple una función parecida si prefieres no cavar; consulta compostaje para principiantes. Cultiva las judías escarlata donde no hubo leguminosas el año anterior y pon después coles o kale, como en nuestro plan de rotación de cultivos. Tras la cosecha, corta los tallos a ras de suelo y deja las raíces en la tierra para que se descompongan.
¿Se pueden conservar en invierno las raíces de judía escarlata?
Sí, porque la especie es perenne. En cuanto la primera helada ennegrezca las hojas, saca las raíces carnosas, corta los tallos a 5 cm y guarda las raíces en compost apenas húmedo, en un lugar fresco y sin heladas. Es el mismo método que usamos con las dalias en cómo proteger en invierno las plantas sensibles al frío. Plántalas en maceta en abril y pásalas al exterior después de las heladas, y florecerán unas semanas antes que las plantas sembradas desde semilla. En jardines de clima suave y con buen drenaje, a veces también funciona un acolchado grueso sobre las raíces que se quedan en la tierra. Eso sí, las plantas que salen de raíces guardadas suelen perder vigor al cabo de uno o dos años, y la semilla fresca es barata y fiable. Tómalo como un experimento, no como un sustituto.
Errores frecuentes
- Sembrar demasiado pronto: el suelo frío y húmedo pudre la semilla. Espera a que el suelo se temple o empieza en macetas.
- Tutores endebles: una hilera cargada puede tumbar unas cañas cortas con el primer vendaval de agosto.
- Regar poco y a menudo: las vainas cuajan cuando el suelo está húmedo en profundidad, no solo en la superficie.
- Dejar vainas en la planta: en cuanto las semillas empiezan a madurar, la planta deja de florecer. Recoge todas las vainas, incluso las que se te pasaron.
- Olvidarse de las babosas: en una sola noche pueden acabar con todos los brotes jóvenes de una hilera recién plantada.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas plantas de judía escarlata necesito?
Para una familia de cuatro personas suele bastar con un tipi de ocho plantas o una doble hilera de 2 m. Si se recogen con regularidad, cada planta produce durante dos meses o más. Si te sobran, corta las judías en rodajas, escáldalas dos minutos y congélalas.
¿Puedo cultivar judías escarlata en maceta?
Sí. Usa un recipiente de al menos 40 litros con un tipi de cinco cañas y riega a diario en verano. Nuestra guía de cultivo en macetas explica el sustrato y el abonado.
¿Puedo guardar mi propia semilla de judía escarlata?
Sí. Deja algunas vainas en la planta hasta que estén secas y como de papel; luego desgrana las judías y sécalas por completo. Las abejas cruzan las distintas variedades de judía escarlata, así que cultiva una sola variedad si quieres que salga fiel. Nuestra guía para secar judías explica el secado y cómo cocinarlas, y la de guardar semillas trata el almacenamiento.
¿Se cruzan las judías escarlata con las judías verdes?
Muy rara vez. Son especies distintas, así que puedes cultivarlas una al lado de la otra y guardar semilla de las dos.
Una sola hilera de judías escarlata da más comida por metro cuadrado que casi cualquier otro cultivo del huerto, y además queda bonita. Si te inicias en las hortalizas, empieza por nuestra guía para principiantes para cultivar hortalizas desde semilla. Explora las colecciones de Phaseolus coccineus, judías trepadoras y leguminosas o descubre todas nuestras semillas, y ten nuestras guías de cultivo siempre a mano.